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Canelones Azulgrana

Jugó su Mundial, volvió y ganó el clásico

Porazul

Jul 17, 2018

Aún sigue repercutiendo la gran victoria de Canelones Handball Femenino ante Progreso en el Gimnasio Maturana por una fecha del Ascenso de la ACB.

Lorena Colombo se incorporó en esta temporada al conjunto azulgrana y lo ha hecho de muy buena forma, siendo ya una más del plantel. Pero una noticia le cambió la vida a la jugadora oriunda de Las Piedras. «Sobre Ruedas» emprendió camino hacia Rusia y acompañó a la celeste en el Mundial, saliendo además todas las semanas en dicho programa de Canal 10.

Hace unos cuantos días que se encuentra en nuestro país y admite que aún no logra adaptarse, pero lo que vivió quedará para siempre en ella: «La mejor experiencia que he vivido en mis 24 años»… y aseguró, siendo muy sincera: «Ni el día que me recibí sentí tanta emoción como cuando me enteré que había ganado»… Está sumamente sorprendida: «Se lo he dicho a cada persona con la que hablo de la locura que fue vivir el Mundial, si te gusta el fútbol y amas a tu país, no te podes ir de esta vida sin ir a una copada del mundo».

Aún no cae de todo lo lindo que vivió: «Lo que viví fue único, imposible de transmitir con palabras. Creo que con el correr del tiempo seré más consciente y caeré de que estuve ahí»…. Lorena contó lo que era el día a día: «Siempre era una fiesta. Muchas emociones que allá se potenciaban. No hubo un día triste o malo, pero la selección ayudó a que así sea. Yo me vine después del partido con Portugal, viví un Mundial perfecto»... Dijo entre risas. 

Siguió describiendo sus sentimientos y emociones: «En cada ciudad, donde jugaba Uruguay, las calles llenas de uruguayos, todo el tiempo cantando y alentando, increíble. Desde el himno hasta las canciones típicas de canchas, se te erizaba la piel y se te caía alguna que otra lagrima»… La joven, contadora de profesión, hizo hincapié en Rusia como país:

«Fue un plus para el Mundial. Entre partido y partido tenías un país único para recorrer. Uruguay fue de punta a punta, dado las sedes que tenía. El clima me sorprendió mucho, solo en Ekaterimburgo hizo frío, el resto del viaje fue con un intenso verano. Las noches duraban cinco horas, de las 22:00 a las 2 o 3 am. Muy loco todo, no sabía si desayunar, merandar o cenar»… Recordó y se volvía tentar. 

Con respecto la población, expresó: «Los rusos me taparon la boca. Eran re hospitalarios, buena onda y copados. Si bien no le entendía nada, la sonrisa y la amabilidad siempre estaban. De hecho, luego del partido ante Rusia, que ganamos 3 a 0, terminaron festejando con nosotros y nos pedían fotos, algo  muy llamativo de verdad»… Por último hizo mención a otros aspectos llamativos del país.

«Lo más impresionante eran los lugares, paisajes e imágenes que se veían en cada ciudad; Catedrales, palacios, edificios, teatros. Todo era hermoso e increíble. Visitamos ciudades con mucha historia, como Volgogrado, donde fue una de las grandes batallas de la Segunda Guerra Mundial. Conocimos el museo, encontrándose armas, vestimentas, objetos personales de los soldados que participaron en dicho hecho. En Samara nos empapamos un poco más de historia, recorriendo lugares como el bunker de Stalin. Bajamos más de 35 metros. País recomendable».

Le pedimos que elija un partido y que nos cuente el motivo, pero no se le fue fácil: «No puedo elegir uno, tengo dos»… Una vez más, entre risas, como en cada respuesta, y acotó: «Uruguay ante Egipto lo viví como todo nuevo, desde que entrabas al predio donde era la previa hasta que terminaba. Todo me asombraba y no creía dónde estaba»… La cabeza salvadora de Josema: «El partido fue emocionante hasta la médula y el gol de Giménez fue una locura, me quedé sin voz».

Dice que contó con mucha suerte en la ubicación: «Estábamos a 20 metros del arco, imposible explicarlo»… Pero no puede olvidarse del triunfo en cuartos de final ante Portugal: «Casi morimos de los nervios»… Y destacó«El himno fue el mejor de todos, sino llorabas no eras uruguayo. Después, los goles se gritaban hasta quedarse sin voz, volaban vasos, cerveza, se te tiraban arriba y no importaba nada, éramos todos uno».

Hay algo que sigue vivo, los recuerdos: «Cantar el Cielo de un solo color era lo más»… Y se impresionó con alguien, más allá de no vestir la celeste: «Ver a Cristiano Ronaldo a metros, que siempre lo veía por tele»… «Se me eriza la piel de contarlo»… Lorena ya tiene un nuevo objetivo: «Tengo un gran viaje el año que viene, el de ciencias económicas, pero apenas llegue hago la alcancía y empiezo a juntar para ir a Qatar. Quiero ir a todos los mundiales por el resto de mi vida».

Saliendo de la fiebre mundialista, Colombo retornó al país y volvió a ponerse la camiseta de Canelones Handball, que logró quedarse con el clásico ante Progreso: «Después de un mes y medio sin entrenar, tenía muchas ganas de volver con las chicas, ya que el grupo humano es divino. La semana previa al partido le metimos para preparar el juego».

Se basó en el primer semestre y el futuro del equipo: «Luego de varios meses, creo que estamos más afianzadas como grupo. Por suerte se vio reflejado el sábado, cotejo muy intenso y reñido. La diferencia no pasó dos goles en todo el encuentro y los jueces estaban sensibles con las faltas»… Concluyendo: «Por suerte pudimos cerrarlo y traer la victoria para Canelones».

Victoria que motiva para afrontar lo próximo: «Sirve muchísimo. Veníamos de un par de derrotas y ganar siempre es importante. Volvemos a creer y confiar para lo que viene. También sirve para ver que todo el trabajo de Noe y Seba están dando sus frutos. De apoco volcamos en cancha todo lo que aprendemos entre semana»… Por último, habló de objetivos trazados:

«Hay que seguir por este camino, creciendo como grupo, unirnos aún más y tirar todas para el mismo lado. Siempre las ideas de los entrenadores son para mejorar y llevarlo al partido, pero lo principal es disfrutar y quedarse con una linda sensación luego de cada práctica o encuentro»… Cerró la entrevista uniendo los dos temas que tocamos en la misma: «Porque volviendo al Mundial «el camino es la recompensa», diría el «Maestro». Hay que disfrutar y sacar lo positivo, incluso en las derrotas».

Una crack. Nos metimos por un momento en su viaje y sentimos lo que ella sintió. Dejó en claro realmente sus sentimientos y emociones vividas en Rusia. Acompañó a la celeste y volvió para festejar con la «Azulgrana» un importante triunfo clásico frente a Progreso.

Martín Abreu

Por azul