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Parolín: el camino al banco

Por Martín Abreu…

«Desde que nací miro fútbol. Me crié en el barrio La Humedad con mi hermano y todos los chiquilines. Jugábamos el 80 % del día a la pelota y el otro 20 restante observando partidos; En Hotel Biltmore, en la canchita de AFE, lo del Poto. Siempre cerca de la pelota en una infancia muy feliz».

Su vida, como él lo marca en las anteriores líneas, se vinculó desde muy temprana edad a este deporte. Hoy, con 41 años, recuerda el camino hacia el banco. El ojo siempre lo tuvo... «Desde chiquito tuve ese espíritu de ordenar u organizar la estructura del juego en los campitos. Siempre con un perfil de entrenador, que lo fui sintiendo con mayor consolidación jugando en primera. Dentro de la cancha analizaba y buscaba contribuir de todas maneras».

Pero nunca confundió los roles «Tuve muy buena relación con mis entrenadores y jamás cuestioné su lugar»… La pasión por el fútbol nació en su propio hogar «Mi familia era futbolera, principalmente mi padre. A mi madre también le gustaba. Ellos trabajaban y a veces no daban los tiempos para ver mucho. Además, la tecnología no te permitía demasiado».

Paolo, recordó a aquellos equipos que hacían el fútbol a su gusto y animaban su pasión… «Por mi forma de ser, de no encasillarme ni rotularme con nada, me identifiqué mucho con Peñarol del 87, Nacional del 88, el Boca Juniors de Tabárez, el fútbol de Menotti, Argentina 86, la consolidación de Alemania. Lógicamente que el Napoli de Maradona y el Inter de Ruben Sosa. Ellos me movían y hacían madrugar siempre»-

El santalucense se refirió al primer vinculo directo con este deporte «Fue Ariel Cervinho, quien era técnico de Empalme. Me invitaron a participar y compartir con un montón de excelentes personas; Chito Jorge, Bartolo González, Néstor Roncio, Molina y muchos más. Era una época maravillosa, pasábamos muy bien y nos divertíamos»… En baby fútbol se dio la primera unión con la azulgrana…

«Empecé en gorriones y en semillas, con Ariel como técnico, fuimos campeones en Durazno con la selección de Canelones»… No solo el recuerdo de lo vivido dentro de la cancha… «Tengo impregnado aún el olor a torta frita post partido»… Luego llegó Wanderers a su vida «Un día estaba jugando en el campito, frenó su bicicleta el gran «Pirolo» Puente para invitarme a ir al Bohemio. Yo le dije que no sabía. El me insistió y me dijo algo que recuerdo siempre: «Cuando pises la cancha de Wanderers no te vas a querer ir nunca más de ahí»,, y así fue». Además, Parolín defendió las camisetas de Libertad en Canelones y cinco en San José; Nacional, Campana, Universal, Independiente y Atlánta El Gráfico, además del combinado canario.

Paolo entrenador definió a Paolo jugador «No es sencillo definirse a uno mismo, pero como me considero una persona objetiva te diría que técnicamente era bueno, inteligente y proequipo. No me guardaba nada. Necesitaba ser abastecido y en el área era peligroso. Siento que en algunos momentos podría haber dado un poco más. No me reprocho nada, hice amigos y obtuve títulos»… La admiración por su hermano, que siempre suelen ser mejores «Era mucho más completo que yo. Tuvo la mala suerte de lesionarse feo en varias oportunidades, sino hubiese llegado lejos».

Su paso de jugador a entrenador no fue de un día para otro «Yo dejé de jugar al fútbol joven, por perder ganas de entrenar y motivación. En 2012 me llamó Alejandro Merlo, me dijo que me necesitaban. Yo, negado, le decía que el físico no me daba, pero el quería que yo sea el DT. Hablé con mi familia y empecé. Me comuniqué con Rodrigo Irazoqui, que estaba en sub 15, nos pusimos de acuerdo y le dimos para adelante. Tenía la convicción de que era el comienzo de algo bueno. No confundo roles, tengo buena relación con jugadores y voy de frente.

Lo pusimos en aprietos al DT del seleccionado.. ¿Parolín jugador entraría en el plantel de Parolín entrenador? «Seguramente si. Estoy seguro que tanto Rodrigo como yo le sacaríamos más jugo. Pero ponerse uno mismo no está bien, así que lo resuelva Irazoqui». Hubo tiempo para resaltar sus estudios, su carrera como entrenador y personas que lo marcaron.

«Luis «Pito» Dogliotti fue mi inspiración. Siempre lo admiré muchísimos por su capacidad de superación, el contagio a los demás, la humildad a la hora de trasladar conocimientos a quienes nos estábamos preparando. Me dio muchísima fuerza. Si no lo hubiese tenido en mi camino hoy no sería quien soy. Él tuvo que ver con mi formación técnica-docente»… Una de sus actuales actividades laborales deportivas.

Distinta fue la respuesta cuando se habló de referentes… «Uno visualiza cosas de todos los entrenadores. Yo no me ato a nada y trato de ser uno mismo, ser honesto con compañeros, jugadores y dirigentes. Está bueno que te contraten porque saben lo que vas a dar. Reconozco mucho de muchos técnicos, pero como referencia humana, el proceso de Tabárez me gusta. Principalmente la forma, los códigos, el respeto. Después se puede discutir el juego, a unos les gusta y a otros no»

Luego de 8 años de carrera, sin haber recibido una sola expulsión, Parolín destacó y analizó su propia evolución como entrenador «Uno intenta permanente evolucionar y ella está agarrada de la mano de la apertura que se tenga. Tanto mi cuerpo técnico como yo no le tenemos miedo a los desafíos, no nos acobarda soñar y tenemos claro que no siempre se va a poder ganar. El efecto de la derrota, con la cual no queremos convivir, la transformamos en un impulso enorme para conquistar algo importante. Hemos obtenido algo en el fútbol que es un mérito muy grande; Ganar con menos a quienes tenían más».

Cada entrenador comienza a formar su propia escuela, su estilo y su padrón de juego. El mundo de los sistemas... «Hay una vieja frase que dice que todos los sistemas son buenos y todos son malos en la medida que sean bien o mal utilizados. A título personal me gusta el 1-4-4-2, que se pueda modificar o transformar en un 1-4-2-3-1. Es simplemente un número, la distribución de los jugadores en el campo utilizándolo de la manera más racional posible».

Sobre éste tema, Parolín se extendió y analizó «Una de las preguntas que me podría hacer de los sistemas es si es rígido o flexible. Yo siempre voy a decir flexible. El rival juega, no lo podemos desconocer, y hay sistemas que se neutralizan con otros, por eso el análisis al rival es fundamentar. Otra de las interrogantes es si es hacerlo prevalecer o modificarlo ante el rival; Ejemplo; Si tengo un sistema patrón, como puede ser el 1-4-4-2 , no muevo ni cambio en la primera, segunda, tercera o cuarta fecha. Para mi depende del rival. En algunos casos lo vamos a imponer y en otros movilizar».

Sobre sus objetivos personales, de arribar o no al fútbol profesional, expresó «Siempre el objetivo será de crecimiento. Tengo una cantidad de cosas claras y prácticas en las que no voy a incurrir, si eso me cuesta caro será el precio que tenga que pagar para mantener mi dignidad. Yo no voy a golpear la puerta ni llamar a nadie, ni pedir que me dejen hacer determinadas cosas. Tengo claro cómo soy, cómo me manejo y lo que pretendo en el final de mi carrera. Prefiero que me recuerden por ser justo y no cómplice de situaciones de las que no estoy de acuerdo. A mi edad, muchos están iniciando el curso y yo tengo 8 años de experiencia con logros obtenidos».

Parolín, a nivel de clubes, ha dirigido a Wanderers e Ideal de Santa Rosa. Más allá de los títulos en liga o las buenas campañas realizadas en otros torneos, como en la Copa de Clubes 2016 con el Bohemio, el primer gran mojón en su carrera se dio en 2017 con la selección de Canelones. Dueño del interior…

«No siento que lo haya ganado yo, se que hice mucho como todos mis compañeros, los jugadores, el hincha y esa mancomunión que se sumó al trabajo, compromiso y convencimiento. Siempre lo he dicho, a cada jugador que llamamos con Rodrigo en su momento le dijimos que la intención era comenzar para levantar la copa del interior. Por eso te puedo decir que lo imaginaba. Estoy seguro y apuesto toda la plata que en otros vestuarios no se habló nunca de ser campeón. Con humildad, respeto y mucho trabajo logramos lo anhelado. Lo recuerdo siempre, pero tampoco dejo invadir mi cabeza con lo que pasó porque nos quita fuerza y corremos el riesgo de quedarnos con eso. Hemos construido entre todos, con muchos entrenadores de la Liga y otros que estuvieron en el proceso de selección, una generación de jugadores canarios con espíritu combativo y ganador, con seguridad de que se puede y está cerca».

Por último, Paolo, utilizó el momento para los agradecimientos «Quiero aprovechar para agradecerle a todos los jugadores de fútbol que me ha tocado dirigir. Siempre digo que a ellos no le gusta que le mientan, quieren que vayas de frente, con objetivos realistas y sacando lo mejor de cada uno. Yo no sería nada sin los futbolistas. Desde el primero hasta el último voy a estar agradecido siempre. Hay que defenderlos, darles herramientas y protegerlos que son los que hacen las cosas en la cancha».

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