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Álvarez «Mi padre fue mi motivación»

Por Martín Abreu…

Seguiremos hablando de fútbol, pero ingresaremos en una faceta muy distinta a la habitual. Un mano a mano a pura justicia con Yimmy Mark Álvarez, a quien se lo ve habitualmente en los escenarios canarios, siempre atento, social y gentil.

Es oriundo de Santa Lucía, aunque su vida se situó en Ituzaingó. No ajeno a la situación actual y sin actividad oficial «Tiempo difícil que atraviesa el país e intentándolo llevar de la mejor manera. Entreno en mi domicilio y solicito a los demás deportistas que, en lo posible, tomen la misma medida. Con la expectativa de saber qué pasará en las próximas semanas».

Antes del arbitraje supo correr detrás de la pelota con el sueño intacto de todo niño «El baby fútbol lo hice en Racing de Ituzaingó y conté con un pasaje por Nacional de San José»… Pero siempre supo lo que quería. A los 16 años comenzó el curso y a los 17 se recibió de árbitro: «En suelos maragatos di mis primeros pasos como línea en la Liga Mayor».

Cercana motivación en su vida para iniciar este camino «Mi padre, Luis Álvarez, fue árbitro de OFI y tuvo la suerte de estar más de 20 años siendo escudo de oro por el departamento. Lo seguí desde mi adolescencia, me escapaba a algún partido, porque no quería que vayamos. Ahí me empezó a gustar»… El destino les dio un merecido regalo a ambos:

«Tuve la suerte de arbitrar con él en algunos partidos de primera»… En San José, Uruguay y Australia sub 20 se midieron de forma amistosa. Yimmy formó parte de la terna en ese juego, conoció a sus colegas de Monteivdeo, quienes le abrieron las puertas y facilitaron contactos para comenzar a estudiar en la capital. En el 96 se recibió como profesional.

Nunca le dio miedo exponerse y entiende que el uruguayo posee códigos en la calle «Cuando uno inicia es inconsciente relativamente con lo que hace y las consecuencias que pueda tener. Al tomarlo como un trabajo no aparece el miedo, pero si precauciones. El hincha es muy respetuoso. En la cancha se ve una cosa y afuera otra. Sabemos que en acción se transforman y se va de boca, pero en otros ámbitos respetan»… Un cambio muy importante atravesó al pasar del amateurismo al profesionalismo.

«Lo sentí muchísimo, aún más porque no conocía Montevideo. Los cursos se hacían y se siguen haciendo en el Estadio Centenario, que tampoco había ido. Muchas veces me tomé el ómnibus al revés. Se veía una realidad diferente, con jugadores jóvenes, contratistas en las canchas y muchos medios. Una novedad para nosotros»… Aquellos árbitros que observaba y admiraba comenzaron a ser sus compañeros.

«Compartía vestuario con los de la élite. Es que te recibís y compartís entrenamientos, que son obligatorios. Te hablo de la talla de Ernesto Filippi, Jorge Nieves, Carlos López, Gustavo Galesio, entre otros»… Álvarez, analizó el nivel del arbitraje uruguayo, muchas veces cuestionado. «Tenemos que ser autocríticos y estamos trabajando mucho con el colegio para mejorar en todos los aspectos técnicos como físicos».

El balance positivo pasa por lo siguiente «Yo siempre digo que un árbitro toma más de 300 decisiones por partido, cobrando o no cobrando. Los errores muchas veces son uno o dos, que hay que tratar de que no estén. Eso indicia un porcentaje de error bajo. El nivel de acierto es elevado, pero no se dice porque no se analiza el arbitraje».

Yimmy Álvarez, en la historia del arbitraje uruguayo, siendo el que más presencias posee como cuarto árbitro. «Es una realidad. Tengo un historial bastante amplio en ese rol de la cuaterna. Siempre trato de hacerlo de la mejor manera, el Colegio lo valora y me gratifica. Es una función que me sienta muy cómoda»… Aunque muchas veces toma el mandato principal «Sigo como juez principal en otros encuentros de primera y segunda, pero no con tanta repercusión televisiva».

Satisfecho y en el último tramo de su carrera. Solo pide que en estos dos últimos años pase por desapercibido «Lo hablaba con la familia tomando un mate días atrás; En 2021 será mi última temporada, por los 45 años, y anhelo que sea de la mejor forma técnica-física. Seguir estrechando amistades y estar a la altura de las circunstancias». En la charla hubo tiempo también para anécdotas. Su recuerdo lo volvió a depositar en San José.

«Mis abuelos maternos vivían allá y los fines de semanas íbamos. Se jugaba el clásico del Arroyito entre Nacional y Río Negro con el arbitraje de mi viejo, que no quería que vaya. Era un juego pesado. Yo me escapé y me senté en la tribuna de Río Negro. Hace un gol, todos festejan y luego me miran, yo sentado, me dicen «Te equivocaste de tribuna, botija». Les dije que no, estoy en la correcta, yo soy hincha del árbitro, es mi padre. Un veterano me dice, «pah, terrible juez, de los mejores». Le digo, dime su nombre que le llevo el saludo y me contestó: «no, porque capaz que lo iba a buscar a la casa por todo lo que le había gritado».

PING-PONG CON YIMMY ÁLVAREZ

¿Amonestación verbal o tarjeta?
– «Verbal».

¿Amarilla o roja?
– «Amarilla».

¿Un colega actual?
– «Damir Skomina de Serbia».

¿Un jugador que recuerdes para bien en cancha?
– «Martín Rodríguez, el maragato de Peñarol».

¿Un entrenador que recuerdes para bien en cancha?
– «Gregorio Pérez»

¿Un jugador insistente y activo con el arbitraje?
– «Carlos Macchi»

¿Un partido para el recuerdo?
– «Nacional de Paraguay vs Peñrol – Copa Bimbo 2010»

¿El mejor encuentro arbitrado?
– «El próximo».

¿El mejor gol que viste en cancha?
– «Marcelo Zalayeta a Central Español, año 2013»

Yimmy Álvarez, el canario con una carrera para encuadrar en el arbitraje.

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