La interna “Azulgrana” con Miguel

Muchas personas trabajan de forma invisible en un equipo y terminan siendo parte fundamental en los logros del mismo, tal cual ocurrió en el combinado canario.

La selección de Canelones, esta vez en categoría sub 17, volvió a meterse en fases definitorias de la Copa Nacional de Selecciones de OFI, culminando su participación en el certamen el pasado sábado por la noche en el Monegal, tras caer por penales ante Paysandú.

Hemos destacado en anteriores notas el buen trabajo que realizó el plantel, cuerpo técnico y dirigentes. Pero en esta ocasión, nos haremos referencia al utilero y su vivencia en estos casi cuatro meses en la interna de la “Azulgrana”. Miguel Gutiérrez, muchas veces en compañía del “Chirola” Cabrera, fue el encargado de mantener la comodidad del jugador y entrenador a la hora del trabajo.

“El “Pajarito” Berrutti fue quien me propuso trabajar en la selección. Yo estaba desocupado, entendí que era una linda oportunidad y lo hicimos”…. Dijo el oriundo de Paysandú, residiendo hace varios años en nuestra ciudad. Tiempo atrás sufrió un infarto, por lo que tuvo que dejar la actividad laboral. Pero sabiendo de sus limitaciones físicas, volvió al ruedo.

“La verdad que ha sido una gran ayuda para mi. Más allá de la familia, encontré apoyo en los chiquilines y el cuerpo técnico, ellos me hicieron vivir. Conviví con situaciones muy lindas, típicas del fútbol. Estoy eternamente agradecido a la Liga Departamental”… Expresó Miguel, muy emocionado en cada palabra que emitía. Además, contó cómo fue meterse en un vestuario desconocido.

“Jugué al fútbol y tengo la ventaja de saber cómo se manejan los jugadores, aunque se también que las cosas han cambiado. Los vestuarios tienen sus manías y las vas adquiriendo día a día”…. Britos, Parolín, Irazoqui y Vallarino, el cuerpo técnico: “Fue un orgullo trabajar con ellos, todos campeones del interior, algo muy difícil de lograr. También sumar en esto a Jorge y Juanchi. Yo sigo la ruta, los acompaño y darle la mayor comodidad”.

PING PONG CON MIGUEL

¿La sub 17 o la mayor?
“Es muy difícil de responder. Estuve muy conforme con ambas categorías, sentí mucho apoyo de todos. Miguel esto, Miguel lo otro. No podría hacer una distinción”

¿Con qué jugadores creaste una linda relación?
En la mayor, Leo Puga y “Mimí” Núñez” fueron muy compañeros. Colaboraron siempre conmigo. En la juvenil fue más parejo, pero con Etchevarne creamos una linda amistad”.

¿Con quién no tuviste y te hubiese gustado tener una charla?
“Con todos mantienes un diálogo, pero por ciertos motivos no se dio tanto con Diego Torres. Me gustaría tener la oportunidad, por su conocimiento del fútbol, y se que se va a dar”.

¿Quién hacía el mejor mate?
No se si el mejor, pero era el más abierto jaja. Paolo Parolín lo traía, quedaba en la mesa y tomábamos todos”.

¿El más divertido?
“Tengo que rebobinar un poco porque hay unos cuantos cómicos, pero Nico Díaz siempre tenía algo para hacerte reír”.

¿Quién era el mimado?
Es complicado, traté de que sea parejo para todos. Rodrigo Olivera te agradecía siempre, le gustaban los mimos”.

¿El jugador con carácter especial?
“Es un excelente jugador, pero muy especial y todo partía de su estado de ánimo. Sin dudas que Nahuel García de la sub 17. Un crack”.

¿Qué fue lo que más te llamó la atención?
“Destaco el trabajo de todo el cuerpo técnico, tal cual lo hice en párrafos anteriores. Pero me quedo con una imagen muy positiva de Fabricio Vallarino, con quien ya había trabajado. Es tremendo ver cómo le llegaba al grupo de jugadores en ambas categorías, una persona muy motivadora”.

¿En sub 17, quién te rompió los ojos en lo futbolístico?
“Con el respeto que todos se merecen, Lautaro Rosas: Tiene un estilo de juego muy bueno,  regular e importante para llegar a la instancia de semifinales”.

¿En mayores, qué jugador se llevó los aplausos?
“Al igual que en la juvenil, respetando a todos, Marcelo Banuchi: Tiene el carisma y el temple de un buen capitán”.

¿Con qué partido te quedas de la Copa?
“La final del Sur en el Monegal ante Florida. Tengo una anécdota con Munúa. Le dije que tenía que quedarse con algo, dicho famoso en el fútbol, en la tanda de penales, y si era con el título mucho mejor. Culminado el juego vino a decirme que había cumplido”.

¿Un viaje de los tantos hechos?
“A Paysandú fue muy especial. Fue el reencuentro con mi gente y mi familia, lo valoré muchísimo. Estaban mis hermanos esperándome. Nunca había hecho tantas notas en radio y televisión”.

¿Un gol?
“El tiro libre de Zapata ante Treinta y Tres en el Estadio Centro Empleados de Comercio. Fue un golazo, le pegó muy bien. Me gustaría agregar el del “Mimí” contra Colonia en el Suppici”.

¿El más pícaro?
“Aparte de divertido, el “Nico” Díaz era fatal”.

¿Quién siempre estaba con buen humor?
“No era de tener siempre una sonrisa en el rostro, pero transmite algo constantemente. Lautaro Gibbs”.

¿El que más comió?
“Matías Tejera de la sub 17”

¿Quién dormía más?
“Sin dudas que Santiago Zapata. Te preguntaba cuánto faltaba para llegar, sean una o tres horas seguía durmiendo”.

¿El que más habla?
“Brandon Caraballo, una locura. Había que apagarle la radio”.

¿El que menos habló?
“Matías Guasch”.

Trabajo invisible para muchos, pero valioso y de suma importancia para un equipo. Miguel cumplió.

Martín Abreu

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