Alegría y tristeza

La Copa Nacional de Selecciones de OFI no tendrá en su próxima instancia al actual campeón en mayores, pero Canelones va por un nuevo título con la juvenil.

NO DEFRAUDÓ

La actividad comenzó tempranito y con mucha comodidad, ya que la sub 17 se presentó al choque clásico clasificada a las semifinales de la región de forma anticipada. Por lo dicho, Rodrigo Britos apostó a la rotación del plantel, dándole minutos a aquellos jugadores que no venían contando con demasiada participación en el certamen y descanso a los titulares.

Pero cada seleccionado tenía por delante un objetivo claro. El combinado canario sabía que con el empate se aseguraba el primer puesto del grupo y con el mismo resultado, San José se metía entre los cuatro mejores del Sur, lo que finalmente terminó ocurriendo tras el 1 a 1 en los 90 minutos. Partido opaco, chato y cerrado.

Canelones no logró encontrarse como equipo, algo lógico por el desconocimiento del equipo, pero con puntos altos a destacar. Los aplausos de la noche se los llevó, por sus grandes intervenciones, Agustín Vanoli, quien apareció en momentos claves y evitó que el conjunto “Maragato” saque diferencias en el marcador.

Otra será la historia a partir del próximo sábado, cuando se juegue en el Monegal el partido de ida ante Durazno desde las 20:00 horas. La “Azulgrana” volverá a los trabajos este jueves por la tarde ya pensando en la “Roja”, que viene de caer por goleada ante Florida 4 a 0. Cumplió con lo prometido el equipo de Britos, que se apronta para una nueva instancia en la Copa Nacional de Selecciones.

RÁPIDO ADIÓS

La noche culminó de forma inesperada, ya que el actual campeón del interior se despidió del certamen tras caer ante San José Capital en el Estadio Martínez Monegal. Con su victoria, el combinado “Maragato” y Colonia lograron meterse entre los cuatro mejores del sur.

Nadie dijo que iba a ser fácil…. Canelones no logró repetir lo hecho en la anterior edición y en la primera instancia de la competencia le dijo adiós a la defensa del título. Ni los mejores ni los peores, el fútbol te da y te quita, pero nada borrará lo hecho. A por la revancha, que siempre está a la vuelta de la esquina. Con la frente en alto, campeón.

En cuanto al partido, planteos tácticos interesantes por un lado y por el otro. Los dirigidos por Paolo Parolín buscaron apropiarse de la pelota y en velocidad lastimar al rival por las bandas, unas de las virtudes que venía mostrando en los últimos partidos, pero que no aprovechó de gran manera en esta oportunidad. Por su parte, la visita apostó al contragolpe con un Alayón inspirado.

La historia comenzó pareja, con pocas llegadas sobre los arcos rivales y mucha entrega. Con el transcurso de los minutos, San José fue tomando el dominio y los hilos del partido, aunque sin ser claro en ataque. Canelones desaprovechó tres chances claras en ofensiva. Las dos primeras en los pies de Pailós; Una se la sacaron en la línea y luego su remate pasó muy cerca del vertical derecho. Posteriormente, Irazoqui anticipó en el primer palo y estrelló su cabezazo en el horizontal.

El nerviosismo canario comenzó a aparecer en el campo de juego,  sabiendo que sólo la victoria los depositaría en semifinales. El entrenador “Maragato”, con un hombre de más por la expulsión de Vidal, le dio aire fresco al ataque con el ingreso de Nantes, quien terminó siendo pieza clave y definidor del partido con dos golazos. Si bien no influyó en el cien por cien, Sotelo, árbitro del encuentro, desestimó un claro penal a Núñez en el primer tiempo.

La primera rueda de la serie terminó pesando más de lo pensado a la hora de la definición. El equipo fue de menos a más en el campeonato, pero, de igual manera, nunca se vio al campeón. Claro que no todo es negativo, hay futuro en el combinado canario; Fueron muy buenos los aportes de Acosta, Puga, Colombo y Núñez, jugadores que no venían contando demasiada participación.

Así culminó la participación de Canelones en la Copa Nacional de Selecciones de OFI, certamen que tendrá un nuevo monarca.

Martín Abreu

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