Bochorno clásico

El partido más importante que tiene cada campeonato de la Liga Departamental de Canelones no pudo finalizar, tras fuertes agresiones entre parciales, que terminaron desatando la locura de muchos jugadores dentro del campo de juego.

Gran fiesta se vivió en el Parque Batlle hasta el minuto 86. Excelente marco de púbico, mucho color en el ingreso de los equipos al campo de juego y aliento constante por ambas hinchadas durante todo el cotejo. Sin embargo, no presenciamos lo que fuimos a ver. Cuando finalizaba, el posible último clásico del 2017, Alejandro Rodríguez, con un gran remate de tiro libre, mandó la pelota al fondo de la red.

La alegría, tras la conquista del número 10, duró poco y nada. Es que cuando se festejaba la anotación, un parcial de Libertad ingresó al terreno de juego, provocó y se fue encima del guardameta rival, Julián Acosta. La actitud innecesaria del “hincha” del “Rojo” desató duros inconvenientes fuera y dentro de la cancha, motivo por el cual Palacios decidió suspender el partido, cuando corrían 89 minutos de juego.

Muy buena decisión de la terna arbitral, ya que en el escenario no habían garantías necesarias en seguridad para disputar los últimos minutos. Sin policías, ni guardia privada para el espectáculo. Habrá que esperar el informe de los jueces, descargos de neutrales allí presentes y posibles denuncias que ingresarán en las próximas horas.

Ni ahí de haber culminado el clásico canario. Si nos basamos en los precedentes ya generados en la Liga Departamental de Canelones, el Parque Batlle será sancionado para los próximos encuentros de su equipo como local.

Canelones Azulgrana repudia totalmente cualquier hecho de violencia, dentro y fuera del deporte.

Martín Abreu

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