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Merlo, el jugador azulgrana de la fecha

Libertad se coronó campeón del Apertura, tras vencer el pasado domingo a Sportivo Huracán en Sauce y su histórico goleador fue quien sentenció la historia.

Sebastián Merlo nació el 27 de abril de 1981 en Canelones y actualmente reside en zonas aledañas a Juanicó, junto a su familia. La misma está compuesta por su mujer, Leticia, y sus dos hijos; Juan Ignacio y Elena. Todos los días viaja bien temprano rumbo a la capital, acompañado del mate, para realizar su tarea laboral en Don Batú, mueblería que comparte con su hermano, Pablo.

Desde muy pequeño se vinculó con este deporte, iniciando su participación en la Liga Fundadora con la camiseta Fátima, pasando por las formativas en la Liga Departamental y su llegada al fútbol profesional. Le tocó defender a varios clubes de la capital, como también emigrar a Guatemala. Ya de vuelta en su casa, sigue cumpliendo objetivos y sueños personales.

El pasado domingo culminó el Campeonato Apertura de la Liga Departamental de Canelones, quedándose con el título el conjunto del Parque Batlle. Libertad derrotó a Sportivo Huracán en Sauce y se adjudicó la primera parte del año, torneo que quedará para siempre en la retina del histórico número «11», por haber marcado el gol 100 con el club de sus amores.

Viene de convertir el segundo tanto de los dirigidos por Ramón Doglio y sentenciar el título. Conocé más de Sebastián Merlo, el jugador azulgrana de la novena fecha:

¿Quién te acercó por primera vez a una cancha de fútbol?
«Ni hablar que todo comenzó en los «picaditos» del barrio con amigos. Ahí me vio jugar Oscar García, quien vivía muy cerca de casa. Me invitó para ir a jugar Fátima, club al que le tengo un cariño enorme. Una experiencia que estará guardada siempre en mi, con compañeros como Fernando Duro, Ricardo Martínez, Santiago López, Luis Beltrán y una banda bárbara. Recuerdo que comencé como golero suplente.

De tu etapa en el baby fútbol, ¿Qué sigue quedando en Sebastián Merlo como jugador?
«Siempre está el compañerismo, los valores, la unión y la familia, eso en si es el fútbol. Nos inculcaban ser buenos compañeros, manejarnos con respeto, cosa que hasta el día de hoy sigo llevando en mi vida. Estoy convencido que toda esa educación recibida en Fátima me han hecho crecer en todos los ámbitos. Por eso lo nombro, lo llevo en mi corazón y le agradezco».

¿Cuáles son las sensaciones, luego de obtener el Apertura?
«Mucha felicidad, porque si bien no hemos ganado «nada», sacamos pasaje a la definición de la temporada. Antes de ingresar a la cancha les dije a mis compañeros que Libertad, decano de la LDFC, en 111 años tiene 14 títulos y nosotros podíamos ser afortunados de meternos en la historia. El primer sueño del grupo se logró, pero estamos convencidos que queda un largo camino por transitar».

¿Sabor doble por haber convertido en este certamen tu gol 100?
«Como lo he hablado con la familia, amigos y compañeros, soy un convencido de que cuando uno hace las cosas bien, todo se alinea para que todo salga de la mejor manera. El año pasado decidí dar un paso al costado, pero sabía que pronto iba a volver. Por suerte en poco tiempo se viene dando todo lo que he soñado. El club está muy bien en general, siendo un factor principal para conseguir los logros. Haber marcado mi centenar de goles en el Parque Batlle, con la gente que uno quiere, llegar a la cima y coronarlo con la primera parte del año le da un sabor lindo». 

¿Cómo vivís la semana previa al clásico?
«Se vive de una manera especial, claramente. Después del festejo íntimo en la sede, todos sabemos que debemos centrarnos en el partido ante más importante. Es un juego especial, lindo de jugar y donde no existen favoritos. Lo vamos a  afrontar como una final. Ellos van a venir por el triunfo, nosotros queremos lo mismo y será una fiesta. Tengo la suerte haber jugado los tres mejores clásicos de Uruguay; Nacional vs Peñarol, Cerro vs Rampla Juniors y Libertad vs Darling…. me puedo retirar tranquilo».

¿Cada vez que mandas la pelota al fondo de la red, de quién te acordás?
«Al convertir siento una alegría que de verdad no puedo explicártelo con palabras. Es un sentimiento que sale desde lo profundo, es la esencia del deporte y quien puede cambiarlo todo en el fútbol. Te pasa de todo por la cabeza; los compañeros, mis hijos, mi esposa, mis viejos y mi hermano».

¿Cuán importante es la familia en tu vida?
«Es un poco redondear la pregunta anterior: Mi familia lo es todo. Es mi pilar, la motivación diaria y a quienes le estaré eternamente agradecido. Siempre conté con el apoyo de ellos, pendientes desde mis inicios y hasta hoy. Sin dudas que mis hijos son mi combustible. Juani es mi compañero y amigo. Con Leti estamos juntos hace 18 años, por lo cual vivimos muchos títulos. Ahora le tocó a Elena».

 

¿Qué has aprendido y qué has sanado dentro de la cancha?
«Yo siempre digo que el fútbol es la universidad de los pobres. Quienes no pudimos realizar estudios terciarios, tomamos este deporte como un método de enseñanza. He aprendido muchísimo, conocido gente de muchos estilos y distintos entornos. El vestuario lo es todo. Por suerte lo compartí con gente de experiencia que siempre me ayudó en momentos en los que me equivoqué. Hoy soy de esas personas a las que le gusta enseñar con lo mucho o poco que he aprendido a los juveniles. Entiendo que cuando uno enseña, crece. Todo lo «malo» que he vivido, lo sano con cosas lindas como las de hoy»

¿Con qué gol te quedás en tu carrera y por qué motivo?
«Entre inferiores y profesionalismo, andaré cerca de los 200 goles. No hay uno especial, pero si muchos que recuerdo con cariño. El primer tanto internacional con Nacional en Holanda ante Groningen, donde jugó Luis Suárez, de volea, como me enseñó mi maestro, «Cascarilla» Morales. Con Libertad ante Wanderers en la final del 2004, el primer tanto en la mayor con Liverpool, también ante el «Bohemio», en el Parque Batlle y obviamente el 100 con la camiseta de mis amores». 

¿Una frase?
«Tengo muchas, realmente. Pero una que siempre me marcó la dijo Alberto Moreira, un entrenador referente en el club: «Humildad y sacrificio»…. Le agregaría muchos adjetivo más, pero son las palabras que caracterizan a un jugador del «Rojo».

Libertad disfruta a Sebastián Merlo y él a su club, estando ya con la mira puesta en el partido clásico del domingo ante Darling.

Martín Abreu

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